Fernando Quezada Lamas
Director Corporativo ClassisCorp

Lima fue el centro de las miradas del mundo deportivo durante estas dos semanas, en las que la ciudad fue sede de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos 2019. La inauguración y la organización misma de la competencia han motivado orgullo a todos los peruanos, y las expectativas sobre la ceremonia de clausura están al máximo.

El talento de los artistas locales será nuevamente el protagonista de la velada programa para la noche de este domingo 11, que estará organizada por la empresa italiana Balich WorldWide Shows, con el soporte del talento local. Y, culminada esa ceremonia, debemos hacer una reflexión sobre lo que representarán para nuestra industria en el mediano plazo estas semanas deportivas.

Legado para todos

Nos queda (hasta el día de hoy) la satisfacción de haber obtenido 23 medallas (7 oros entre ellas hasta el momento) y el reconocimiento del público para nuestros atletas. Además, nos quedará la infraestructura construida, con una inversión estatal de más de S/4 mil millones, que tiene una calidad que nos ha ubicado a la vanguardia en cuanto a disponibilidad de instalaciones para deportistas de élite.

Sobre este punto, basta mencionar que dos notables figuras del atletismo mundial, los medallistas olímpicos estadounidenses Carl Lewis y Leroy Burrell, se han mostrado sorprendidos por las instalaciones, e incluso han indicado que en EE. UU. no existe un estadio de atletismo de similar calidad al de la Villa Deportiva Nacional y su centro de alto rendimiento (VIDENA), en el distrito de San Luis. Asimismo, el secretario general de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, Ivár Sisniega, se mostró sorprendido por esa infraestructura y alentó a mantenerlas impulsando el deporte entre toda la población.

Soy testigo de ello. Hace pocos días asistí a las competencias de ciclismo en el nuevo Velódromo de la VIDENA, y conocí por dentro la infraestructura. Como ciclista aficionado de ruta, puedo dar fe de las condiciones del estadio, que seguramente tendrán un impacto positivo para el deporte, ya que los ciclistas pasarán de entrenar en el kilómetro 80 de la Panamericana Sur (Calango) u otras rutas similares, a un escenario que no tiene nada que envidiarle a los que existen en países competitivos en la disciplina.

Tuve la suerte de participar en la Casa Perú en los Juegos Olímpicos de Río en el 2016 donde se presentó a la prensa especializada y a las distintas federaciones deportivas, el aún proyecto de infraestructura de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019. Esa experiencia me permitió conocer de cerca aspectos de la organización, los altos estándares requeridos en términos de homologación e infraestructura para la participación de atletas de alto rendimiento en las distintas disciplinas deportivas. Visitar las instalaciones de la VIDENA supusieron para mí un déjà vu.

Lima, hub de eventos deportivos

El velódromo, el centro acuático, el estadio atlético y toda la infraestructura inaugurada abren las posibilidades para desarrollar un circuito de eventos deportivos que no existía hasta antes en Lima. ¿Por qué no pensar en Lima como el centro global para campeonatos de surf, squash, tiro, atletismo, taekwondo y karate, solo por mencionar algunas disciplinas en las que somos competitivos como nación?

La idea de convertir a Lima en centro de reuniones globales no es nueva. Desde el 2006 se fue gestando una iniciativa de convertir a nuestra ciudad en el hub para grandes convenciones de negocios de Latinoamérica, debido a su magnífica ubicación y marco legal favorable a las inversiones.

Desde el 2012 se presentaron proyectos concretos sobre esta iniciativa, cuando se anunció la construcción de un megacentro de convenciones que estaría ubicado en el distrito de La Punta (Callao). La falta de espacios hizo que el proyecto cambie, hasta que el 2014 se puso en marcha la construcción de Lima Centro de Convenciones (LCC) de San Borja (también conocido como “27 de Enero”), una estructura de 86 mil metros cuadrados que representó uno de los primeros hitos para darle al país la presencia e importancia dentro de esta escena.

Es momento de retomar esta idea, con la oportunidad de ubicarnos nuevamente en el foco global y convertir a Lima en un circuito de grandes competencias deportivas. Y, gracias a la experiencia que hemos vivido durante la inauguración, y seguramente también en la clausura, queda para la industria de eventos el haber tenido contacto con organizaciones que realizan eventos de primer nivel en el mundo. Es una oportunidad y al mismo tiempo un desafío.

Debemos estar preparados para ejecutar acciones concretas que creen una emoción única, aquella que solo pueden vivirse con nuestra cultura, nuestra gente y en nuestra ciudad. Esa emoción que estamos seguros quedará en la memoria colectiva de quienes veremos la clausura de estos Panamericanos.

Por ello, démosle un cálido adiós a #Lima2019 e impulsemos entre todos una iniciativa que transforme nuestra ciudad en #LimaHubDeportivo.