Los megaeventos no solo se definen así por congregar a miles de personas. Tampoco se llaman de esa forma por el uso de tecnología de punta ni por utilizar un magnífico espacio en la ciudad. Se califican como megaeventos principalmente aquellos que poseen estándares globales, ya que se desarrollan a solicitud de gremios privados con convocatoria mundial, así como entidades del Estado con capacidad de invitar a representantes de otros gobiernos. Ese es el caso del XXVI Congreso Latinoamericano de Avicultura, organizado este 2019 por la Asociación Peruana de Avicultura (APA). Hace casi dos años, Classis Corp se sumó a la APA para que el Perú califique como sede, con OVUM 2019 como concepto, una propuesta innovadora y disruptiva, transformando el tradicional evento bajo criterios de integración y hospitalidad. Hoy, a pocos días de desarrollarse este megaevento, que será del 9 al 11 de octubre, repasamos los principales retos que enfrentaron los organizadores.

Este año se espera la llegada de más de 5.000 participantes de diferentes latitudes, quienes entrarán en contacto con 260 empresas expositoras, que compartirán los últimos avances y tendencias en servicios para la industria avícola. Por otro lado, el OVUM 2019 presentará a 95 speakers de talla mundial, como Ken Hughes (Irlanda), Isha Datar (USA) y Taddy Hall (USA), reconocidos gurúes de este sector. “Es un buen ejemplo de organización integral, ya que contempla la implementación logística, el desarrollo de contenido científico y la realización de actividades sociales”, comenta Briseida Cóndor, CEO de Classis, empresa a cargo de la gestión y operación logística del evento, desde la inauguración hasta la ceremonia de clausura.

SIMETRÍA Y HOSPITALITY

Respecto del diseño, Ricardo Gómez de la Torre, Director Creativo de Classis, explica que se ha configurado un eje central, en forma de plaza, que estará lleno de pantallas Led con información de los expositores y contenidos relevantes, desde donde partirán en forma equidistante 3 anillos que conforman el área ferial. Al final de cada pasadizo, el participante podrá recorrer la misma distancia para acceder a cualquiera de las cinco salas de contenidos, el patio de comidas, el ‘foyer’ o la zona de registro. La sala plenaria, donde se llevarán a cabo las principales exposiciones, tiene capacidad para 1.800 personas. Las salas más pequeñas, destinadas a las charlas, tienen capacidad para 500 personas, y serán complementadas con streaming. Adicionalmente se contará con espacios para actividades como el Startup Conector, en el que empresas del ecosistema digital compartirán sus herramientas tecnológicas para la industria avícola; o la Hackathon, donde jóvenes talentosos desarrollarán durante tres días soluciones de tecnología para el sector.

IDENTIDAD Y VISIÓN

“Cada sala posee nombres relacionados con nuestra historia, como Machu Picchu, Paracas, Caral, Chavín y Nazca, y lleva una identidad gráfica y audiovisual que expresa la cultura peruana”, comentó Briseida Cóndor. A decir de ella, a diferencia de otros congresos latinoamericanos de avicultura, esta es la primera vez que se traza un concepto integral, ya que se hizo pensando en las necesidades del evento, y no del espacio. Son más de 70.000 mt2, pero, gracias a la equidistancia con la que se definió el trazo, las personas tendran acceso a todos los servicios y experiencias que ofrece el proyecto.

Por otro lado, pensando en ser un evento inclusivo, se establecieron rampas de acceso para personas en situación de discapacidad y servicios diseñados para atender sus necesidades, de tal manera que todos puedan acceder y disfrutar del evento. Pensar en todos estos detalles requirió del trabajo de más de 30 personas en un inicio, que trabajaron desde hace casi dos años conceptualizando cada detalle. Hoy, el resultado se respira a cada paso. Mención especial merece la participacion del equipo de voluntarios, de distintas edades, que se sumarán al esfuerzo por ofrecer una experiencia memorable.

Gracias a esta propuesta liderada por la APA, e implementada por Classis Corp, el Perú obtuvo la sede del XXVI Congreso Latinoamericano de Avicultura; declarado evento de interés nacional. Este esfuerzo ha comprometido al Estado, al sector privado y a diversas empresas, que apostaron por el reto de establecer nuevos criterios y alcances de innovación en este proyecto.

El OVUM 2019 representa la forma en la que compartiremos con la comunidad avícola internacional las fortalezas de la industria de eventos en el Perú.