Gerardo del Rosario Calmet
Redactor Creativo.

Para nadie es un secreto que, en nuestros tiempos, el consumidor es más exigente con las empresas (y por ende más difícil de impresionar), el marketing de experiencias es clave para atraerlo y retenerlo. Extrapolando el concepto a la industria de eventos, es necesario impactar entre las audiencias de nuestros clientes, durante el corto plazo que nos brindan en este tipo de actividades. Más que entretenerlos o sorprenderlos, se trata de producir experiencias enriquecedoras que toquen sus fibras más sensibles, logrando que al término del evento salgan pensando en la marca, ya que ese es nuestro principal objetivo.

Bajo ese enfoque, armar una estrategia correcta es el primer gran paso para lograr estos resultados. Esta -como vimos en un artículo anterior- debe considerar el público al que nos dirigimos, definir los mensajes y alinear los contenidos. Pero debemos tener en cuenta, ese es solo el principio.

TOMA NOTA

Cada minuto transcurrido, incluso desde el registro o ingreso, es una oportunidad única para potenciar las herramientas que hemos desplegado para conectar a las marcas con sus clientes. Me atrevería a decir que la experiencia empieza desde el estacionamiento, la primera imagen del acceso al recinto, las facilidades del registro, entre otros aspectos. Tomen nota de que todo alimenta la experiencia del público convocado y, por lo tanto, refuerza el posicionamiento de la marca con sus clientes.

¿CÓMO LOGRARLO?

Muchos expertos han compartido su punto de vista sobre cómo sacarle mejor provecho a la relación que se da entre el público y las marcas durante un evento. Pero, por mi experiencia en este rubro, puedo decirles que la transformación digital, con el uso de plataformas tecnológicas, ha potenciado el sector de cuatro formas.

  1. Que todos puedan ver

Hacer un streaming o publicar videos en tiempo real es una vía sencilla de difundir cómo la marca estrecha la relación con su público, incluso aquel que no asiste al evento. Esto tiene especial impacto en los públicos más jóvenes, quienes “viralizarán” el contenido del evento que están viviendo, si realmente es bueno.

  1. Que todos estén conectados

Parece no ser tan importante, pero si algo que muchos asistentes hacen al llegar a un evento es preguntar o ver si hay redes Wi Fi disponibles. Es bastante probable que el público se incomode con la falta de algo tan básico como una buena receptividad de internet móvil dentro un recinto, sobre todo si nuestro evento propone tal conectividad.

  1. Que todos interactúen

Un aspecto muy significativo para potenciar la relación entre la marca y el público es la interacción. Siempre y cuando la categoría de la marca lo amerite, ¿por qué no interactuar con el público en el marco un evento? Desde concursos hasta la creación de hashtag para alguna red específica como Instagram, la interacción en un evento asegura que los asistentes experimenten los atributos de la marca.

  1. Que todo pueda medirse

El mejor aporte de un evento para las marcas es la información que se puede recoger de sus públicos. Por ello, la creatividad puesta sobre las actividades consideradas en un evento debe estar pensadas para poder ser medidas. Las herramientas digitales no solo nos van a servir para brindar mejores experiencias, sino también para potenciar lo siguiente que hagamos. El uso de analítica será clave para aprovechar esa información.

Podríamos ampliar las respuestas sobre el tema, y nos faltaría espacio. Sin embargo, hacerlas tangibles y útiles para la relación marca-público es uno de los principales aportes que Classis ofrece a sus clientes.